NUESTRO PADRE PUTATIVO

De manera general, cuándo te propones dedicar tu vida a tu verdadera vocación, es importante tratar de evitar un ánimo de lucro que te lleva abocado sin remisión a la prostitución de tu vida… quizás suena algo duro pero realmente ser escritor o escritora es poseer herramientas con las que transmitir historias, ideas, en definitiva quien a dicha actividad considera importante encontrar los subterfugios capaces de hacer de su oficio un estilo literario de tal manera que se pregunta por la cuestión trascendental de dar un nombre a la actividad de plasmar en forma de relato o novela aquellos escritos que van apareciendo normalmente provocados por una necesidad irrefutable de crear por antonomasia aquellos textos que surgen provocados de una ilusión que se convierte en una obra literaria.

Para esta actividad, como pasa con todas las labores donde la vocación alcanza su clímax o punto álgido, se manifiesta como una versión innovadora y creativa en todos y cada uno de los colegas de dicha actividad donde se busca la manera de llegar a plantear como ejercicio personal la tarea de convertirse en ingeniero de la palabra, además “cada maestrillo con su librillo”, (así se manifiesta la necesidad de poseer un manual al uso), pero es que además cuando la idea de desarrollo personal le lleva a buscar su carácter de autor y creador  es importante no perder el sentido común.

Jugar con las palabras puede resultar ser una forma maravillosa de crear pero si además tu vocación pasa por el aro de hacerse real, pueden aparecer destacadas frases ingeniosas, o por la utilización de conceptos y vocablos, se convierte en alcanzar la precisión o corrección propio de una ciencia en que las letras se unen para dar significado a la semiótica que engloba en su entendimiento al conocimiento de las sintaxis y semántica.

Una vez que has aprobado tus exámenes, test y pruebas de una licenciatura de Ciencias de la Información, sección periodismo, y ya preparado para mostrarle al mundo que se nos antoja como un reto para darnos a conocer con nuestros y nuestras circunstancias no sólo por lo vivido sino hecho por vocación y devoción, esto es… “se nace y se hace”.

Comentaré un poco de dónde viene y cómo se manifiesta esta circunstancia en mi propia persona en desarrollo para acceder a los conocimientos básicos de un oficio que no sólo me produce positivos efectos al entender el mundo de la literatura, y todo lo que ello conlleva, sino que además he encontrado en mi propio ser al convertir mi ordenador personal: mi herramienta para crear historias, relatos, crónicas, etc… en una palabra me presento a mí misma como una escritora en potencia, como una mujer amante de las palabras para tratar de narrar y relatar…

Estaba en el hospital, pedí a mi padre (que en paz descanse) que me llevase un libro de Unamuno. Aquel año pasé mis Navidades fuera de casa, fue muy duro pero dediqué el tiempo a leer “Pensamientos y sentimientos” el gran filósofo del Siglo XX que hoy tiene vigencia porque su pensamiento y  su carisma sigue mostrando un padre, un profesor, un rector, un escritor que Salamanca homenajea  todos los 31 de Diciembre fecha que evoca su fallecimiento. Existe toda una leyenda que habla de un asesinato sin embargo la idea de que su final fue por paro cardíaco.

Tengo mucho que agradecer a Unamuno, aquella obra que cierto día llegó a mi buzón, que fue el que pude leer y gracias al cual me planteé una serie de cuestiones,

Camino de la Universidad dos veces al día veía la estatua de Unamuno, recuerdo en concreto una mañana que iba hacia clase repasando la lección de redacción, que nos servía para activar y aprender a hablar un perfecto castellano antiguo, entre aquellos vocablos estaba la palabra “barbitaheño” que identifica a un señor de barba roja, qué desdicha…. No podía hablar de Unamuno como un hombre de barba roja aunque esta, su barba, no deja de resultar peculiar

Unamuno siempre aporta cosas nuevas y sus libros presentan una gran profundidad. En sus obras busca analizar con sabiduría las cuestiones que se plantean todo buen pensador.

Una de sus obras “Niebla” nos ha servido, al desgranarla, para captar algo que nos ha transmitido el que considero mi padre putativo.

A la vez que trataba de crear una novela o algo así… quizás un relato que… hasta cierto punto se puede considerar como literatura. Y si no tanto como narración, quería encontrar pautas para describir con precisión qué es de verdad una novela, pues bien mientras yo me planteaba esta cuestión vital, vital para cualquier escritor que busca un desarrollo personal esto es, escribir una novela es un planteamiento propio de escritores, Unamuno hizo lo mismo: presentó su nivola… pues él no sabía si se le podía considerar o no como una novela.

Otra cuestión destacable de este padre mío que he adoptado es su sentimiento cristiano que como gran pensador le llevó a considerar en su búsqueda de un encuentro con Dios un agnosticismo que si bien ponía en duda su credo, de esta manera a mí me resulta una actitud inteligente.

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