IR AL MÁS ALLÁ

La tercera edad es un estado y una permanencia en la vida que normalmente se consolida en nuestros últimos años de existencia.
Vivir la jubilación, dejar de trabajar y tener horas ociosas tras haber estado acostumbrado a ir diariamente a cumplir con la jornada laboral supone un cambio de hábitos y costumbres. La llamada senectud nos lleva por el camino del exterminio… son pocos los años que nos separan del óbito o fallecimiento. Sigue leyendo

ÉBOLA, UN MAL VÍRICO

Es inevitable la aparición de ciertos males que amenazan al hombre en su especie.

El mayor mal de la humanidad son las enfermedades que provocan en el hombre desolación y muerte.

Hay enfermedades más o menos graves que pueden afectar al ser humano o a los animales, que el científico ha catalogado como víricas, son enfermedades contagiosas que si no se controlan pueden hacer estragos. Sigue leyendo

AL LADRÓN, AL LADRÓN

Nos parece mentira creer que nuestras cosas pueden faltarnos por el capricho de alguien que nos roba.

No hace mucho tiempo tuve la experiencia de perder la cartera, no por no saber dónde la había puesto, sino porque un “mangante” me la sustrajo del bolso. Aquello terminó con la cartera en mi poder gracias a un agente de la policía que me la acercó hasta mi casa. Estaba mojada, la había encontrado en un charco y lo que faltaba era la cantidad dineraria que aquel aciago día llevaba en ella. Sigue leyendo

EN VERDAD…

Hay muchas formas de entretenerse en esta vida, normalmente nos gusta entretenernos con cosas que son verdad. Y es que la fantasía que nos transforma y nos lleva por el mundo de los sueños no es lo mismo que la dureza de algunas verdades que provocan dolor y sufrimiento.

Quizás lo de la fantasía se lo podemos dejar a los niños, dándoles permiso para jugar inmiscuidos en su propio mundo.

Hay muchas cosas que son verdad que nos abren los ojos… “La verdad os hará libres”: es el lema que reza a la entrada de la emisora de radio COPE. El día que tuve la suerte de leerlo me provocó un irrefrenable deseo de aprenderlo. Sigue leyendo

ECUANIMIDAD: JUXTA MESURA ECONÓMICA

Pasar por la vida llevando únicamente lo imprescindible, no es otra cosa que dar su justo valor a aquello que el hombre crea para hacer más llevadero su vivir en este “valle de lágrimas” en que nuestra alma sufre encarcelada dentro de un cuerpo que se entiende perecedero.

Lo que vengo a expresar es la necesidad de darle a cada cosa su juxta mesura. Sigue leyendo

POLÍTICA: PUGNA IDEOLÓGICA

Hablar sobre la situación política en nuestro país, puede parecer un tema recurrente. Lo que es verdad es la realidad sociopolítica que da significado al acontecer del día a día.

No somos entendidos ni sabios tecnócratas, no obstante observamos la realidad y podemos interpretar con conocimiento de causa el porqué de los últimos acontecimientos. Sigue leyendo

ATEOS, AGNÓSTICOS Y CRISTIANOS

El estudio de la religión nos lleva a cuestionar con carácter escéptico qué significa creer en Dios.

Muchos son los jóvenes que orientan su vida hacia una realidad que no va más allá de sus intereses, egoísmos o faltas de educación con la consiguiente necesidad de entender el respeto que merecen no sólo el prójimo y sus circunstancias sino también la religión cristiana y todo lo que se entiende por añadidura… si sigues el sendero de la buena moral y los preceptos religiosos. Sigue leyendo

LA MUERTE…¿ES EL FINAL?

Nacemos y nos gusta la vida, nos gusta hasta el punto de desear una vida eterna. A pesar de no poder comprobarlo si seguimos nuestra existencia creyendo como nos adoctrina la fe cristiana, esa vida eterna se nos presenta en el momento menos esperado, en el momento más difícil de nuestro existir, el momento de la muerte.

Morir, fallecer, perecer, el deceso, el óbito: todos ellos son modos de hablar de una misma realidad. Se trata de una realidad dura pero inevitable. Todo en la vida resulta perecedero y cómo se suele decir todo lo que tiene un principio tiene un final. Sigue leyendo

FELIPE VI, REY DE ESPAÑA

El absolutismo es la denominación que damos al hegemonismo de la monarquía durante el siglo XVIII. Eran los monarcas quienes gobernaban de manera unipersonal, sobre él mismo recaían todos los poderes y a él debían pleitesía todos sus súbditos. Tenía poder incluso sobre el clero y mantenían autocracia, tiranía y despotismo. Sigue leyendo